miércoles, abril 27, 2005

[ Democracia ]

En mi república no habrá vida ni muerte.

Ni pasado ni futuro.

Ni placer ni dolor.

Ni amor ni sexo.

Tan sólo la eternidad.

Y un grito constante. Un vacío infinito.

Una mirada paralizada de terror. Una pupila dilatada.

Y una boca reseca.

Por los siglos de los siglos.

Amén.

La Muerte... mi morada eterna...

2 comentarios:

Palabras Preñadas dijo...
Este comentario ha sido eliminado por un administrador del blog.
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